Cómo construir una torre de aprendizaje

Una de las herramientas más sencillas y a la vez más revolucionarias provistas por la escuela Montessori son las torres de aprendizaje. En este artículo os queremos compartir un tutorial DIY (Do It Yourself o hazlo tú mismo). Poco a poco vamos a descubrir cómo hacerlo por nuestra cuenta sin tener que gastarnos mucho dinero y con todos los pasos explicados. 

¿Qué es una torre de aprendizaje?

A pesar de que podemos encontrar multitud de artículos específicos donde se detallan las características y los detalles sobre las Torres de aprendizaje Montessori, conviene que nos detengamos al menos superficialmente a describir en qué consisten.

Las torres de aprendizaje son una herramienta consistente en una estructura simple, generalmente de madera (aunque puede ser de otros materiales), que permite a los niños realizar actividades a la altura de los adultos. Son como un taburete con barandillas y que a su vez tienen bordes para otorgar seguridad.

Funcionamiento de las torres de aprendizaje

Ya hemos descrito en qué consisten pero, ¿cómo funcionan? Con la torre de aprendizaje Montessori, el niño se sube a la tarima que hemos descrito anteriormente, fabricada de forma y manera para que el niño no corra ningún riesgo de perder el equilibrio y poder caerse.

Además de ser cómodas y prácticas, las torres de aprendizaje permiten que los niños puedan usar libremente sus brazos y sus manos para hacer lo que quieran. Así, de esta manera, los niños pueden llegar a la mesa de la cocina, al lavabo del cuarto de baño o a una estantería. Estos sitios, antes podían ser inaccesibles, pero desde este momento, quedarán a su alcance.

Torre aprendizaje montessori


¿Para qué sirve una torre de aprendizaje?

Como su nombre indica, la torre de aprendizaje permite a los niños aprender e implicarse en las tareas de nuestro día a día. Siendo de baja estatura, no pueden acceder a la encimera de la cocina o al lavabo. Sin embargo, gracias a la torre de aprendizaje, a partir de ahora podrán colaborar con los padres por ejemplo para preparar la cena o ganarán en independencia para aprender a lavarse los dientes.

Conviene puntualizar que, aunque las torres de aprendizaje estén pensadas para ser seguras y tengan mecanismos para prevenir caídas, siempre deben ser utilizadas bajo la atenta supervisión de los padres.

Características de una torre de aprendizaje

En Un papá Montessori hemos observado y buscado entre varias torres de aprendizaje por internet para conformarnos una mejor opinión y así orientar mejor el proceso de fabricación. Para no cerrarnos ninguna posibilidad, hemos mirado torres ya hechas, torres plegables, algunas muy bonitas y muy caras, otras DIY muy elaboradas, otras de Ikea Hacks (hackeando el peldaño BEKVÄM). En todas ellas hemos encontrado alguna pega, lo que hemos decidido diseñar una por nuestra cuenta.

Así, antes de entrar en el proceso de diseño, pensamos que una torre de aprendizaje debe cumplir las siguientes características:

  • Fácil para el niño subirse y bajarse sólo.
  • Evolutiva, que se pueda ir adaptando al crecimiento.
  • Estable, incluso si se tropieza accidentalmente.
  • Poco voluminosa: cuando se esté usando, que no obstaculice el paso ni ocupe demasiado.
  • Que no sea un trasto en la cocina cuando no se está usando, sino que se pueda guardar en algún sitio.
  • Resistente a manchas, humedad, etc. Es decir, que esté protegida contra hongos y que sea lavable.
  • Pese a lo anterior, que sea apta para su uso por un bebé de menos de 2 años.
  • El último criterio: ¡que sea bonita también!

Torre aprendizaje montessoriana

Cómo diseñar una torre de aprendizaje

El primer paso a la hora de diseñar una torre de aprendizaje es determinar las dimensiones que va a tener. En este apartado, vamos a ir desgranando una a una las distintas partes de la torre:

Longitud vertical de la torre de aprendizaje

En nuestro caso, queríamos que quedase por debajo de la piedra de la cocina, de ese modo, también la podríamos guardar en el hueco del lavavajillas. Si algún día decidimos meter un lavavajillas, dado que hemos buscado un tamaño apropiado para la torre de aprendizaje, no nos costará encontrarle un hueco en otra parte de la casa.

Longitud horizontal de la torre de aprendizaje

Una vez determinada la longitud vertical de la torre de aprendizaje, toca determinar la longitud horizontal. En este caso, dimos con la medida midiendo hasta dónde queremos que ocupe en el suelo, para que quede sitio para pasar por detrás sin tropezar. La parte de arriba, más estrecha, la determinamos pensando en el espacio necesario para que el niño esté de pie y para que pueda subirse y bajarse.

Altura de las plataformas de la torre de aprendizaje

La altura a la que deberían estar las plataformas fue más difícil de obtener. Acabamos haciendo pruebas, subiendo al niño a los cajones de la cocina o sujetándolo en el aire para probar las distintas alturas. Finalmente, la posición más baja está a 20cm del suelo y las siguientes en intervalos de 10 cm.

Además, para que pudiera subir y bajar con facilidad, queríamos que el acceso fuese mediante escalones, no mediante una escalera vertical como las de las literas (estaba empezando a andar cuando empezó a usarla).

Proceso de elaboración: pruebas y bocetos de una torre de aprendizaje

Con esas ideas en mente y las medidas que íbamos tomado, dibujamos varios modelos e íbamos refinando el que más nos gustaba. El proceso fue retroalimentado: dibujábamos, volvíamos a la cocina para imaginar cómo quedaría y para volver a tomar medidas. Volver a dibujar, volver a comprobar, y así hasta ir puliendo lo que queríamos conseguir.

Para evitar enganchar el pie al pasar con las patas de atrás, que están en ángulo hacia fuera, planeamos recubrir los laterales y la parte inferior delantera con una chapa lisa que impidiese meter la punta del pie allí, pero como os contaremos, acabamos descartando esa idea.

Por último, un poco de matemáticas para determinar las medidas de todas las piezas y los ángulos con los que debíamos cortar los listones para conseguir el diseño que queríamos: algo de trigonometría y algo de proporcionalidad fue suficiente.

Medidas para los listones de una torre de aprendizaje

1) 2 listones de 90.5cm con los dos extremos en ángulo.

2) 2 listones de 87.5cm con los extremos rectos.

3) 2 listones de 39.5cm con un extremo en ángulo.

4) 2 listones de 37.0cm con un extremo en ángulo.

5) 4 listones de 35.0cm con los extremos rectos.

6) 2 listones de 34.3cm con un extremo en ángulo.

7) 2 listones de 31.6cm con un extremo en ángulo.

8) 2 listones de 19.53cm con un extremo en ángulo.

El ángulo de todos los cortes: 77º.

Construir una torre de aprendizaje paso a paso

Sabiendo las medidas de los listones que necesitábamos y las medidas de los dos tableros que usaríamos como plataformas, compramos la madera en un centro de bricolaje local, en donde nos cortaron todo a la medida (salvo los ángulos, eso hay que hacerlo en casa). Son en total 20 piezas. De esas, 3 están ya listas para montar y a las otras 17 hay que hacerles un pequeño ajuste por el tema de los ángulos.

A las dos baldas hay que recortarles las esquinas para que encajen en los pilares de la torre. Con los trozos que nos sobraron de esos recortes, fabricamos unos topes para poder encajar la balda superior en las dos repisas intermedias.

Para romper un poco la estructura tan cuadrada (y un poco también por una sensación de mayor seguridad), el listón de la espalda está un poco más abajo que los demás y además tiene una forma más redondeada, que se consigue pasando el cepillo de carpintero pero que es opcional. También podría ser cilíndrica. 

Como detalle adicional, los dos listones laterales de la parte superior tienen tallada la forma de los dedos justo en el centro de gravedad de toda la estructura, de forma que el agarre para cambiarla de lugar sea más ergonómico.

Una vez hechos los ajustes a las piezas compradas, sólo falta empezar a atornillar. En total 24 tornillos largos (tirafondos, en realidad). La única precaución que hay que tomar es que en las intersecciones en las que hay dos tornillos cruzados, no los pongamos a la misma altura.

Aunque las baldas no van atornilladas ni encoladas, una vez colocadas no se mueven del sitio, quedan firmes. Para ajustar la altura hay que desatornillar un lateral (4 tornillos) y cambiar la balda superior (o quitarla). No es el método de ajuste más práctico, pero teniendo en cuenta que sólo se hacen 3 cambios durante los años que el peque la va a usar y que de esta forma se consigue una gran firmeza y seguridad, merece la pena.

Una vez construida, comprobamos que el riesgo de tropezarse con las patas es prácticamente nulo y en cualquier caso, no se desestabiliza la torre, que tiene peso suficiente y el centro de gravedad es muy bajo. 

Acabado de una torre de aprendizaje

Para el acabado final, después de lijar todo muy bien, aplicamos un fondo que protege la madera contra humedad, hongos y carcoma. Es un producto muy líquido que la madera absorbe y protege hasta el interior. Una vez que se seca, no queda ningún resto que pueda ser dañino y se puede lijar por encima si se desea. Para darle el acabado final y mayor protección, aplicamos una pintura blanca al agua que deja ver la veta de la madera.

Estos productos no se deben utilizar en juguetes pequeños que se puedan llevar a la boca, porque aunque en principio son seguros una vez secan, ya sabemos que pueden acabar muy mordidos es mejor prevenir ya que, a base de morder podrían acabar suponiendo un riesgo.

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