Últimamente escucho mucho la expresión: “no me da la vida”. Creo que es una sensación que todos tenemos muy interiorizada, más aún desde que somos padres. Ya sabemos que el tiempo es relativo… y la relación es muy pequeña entre todo lo que queremos hacer en la vida y el tiempo que tenemos para hacerlo. La pregunta es: ¿Cómo puedo hacer todo lo que quiero/debo hacer?:Trabajar, pasar tiempo de calidad con mi hijo (lo denominaré: padre apegoso) y mi mujer, corresponsabilizarme en el hogar, estudiar la carrera (matemáticas), estudiar oposiciones, aprender a tocar el piano y no dejar de tocar la guitarra, hacer vida social, escribir en el blog, sacar adelante algún otro proyecto web, coger la bicicleta, implicarme en movimientos sociales, no abandonar otras aficiones como la electrónica, el bricolaje, la astronomía, el dibujo, la programación,… así como tener algún momento de ocio y aprovechar para ver una serie. También estaría bien de vez en cuando coger un libro de la estantería… Todo esto, intentando no invadir el tiempo de mamá, que también necesita que le dé la vida para una lista análoga. ¿Es posible conseguirlo sin morir en el intento?

¿Conseguirlo sin morir en el intento?

Bueno, es que la pregunta está mal formulada, y aquí me voy a poner dramático: ¡Vamos a morir todos! en el intento. No hay otra posibilidad. De hecho, voy a decir otra obviedad: eso de morirse, es precisamente lo que le da a todo el carácter de urgente. Pero también es lo que hace que todo tenga valor en la vida, que nos esforcemos, que nos superemos, que amemos,… Entonces, ¿Cuál es la pregunta correcta?

La pregunta correcta:

No hay una sola pregunta correcta y las respuestas suelen variar de unas personas a otras. Podemos preguntarnos si seremos capaces de hacer todo lo que queremos, o cómo podemos maximizar lo que podemos hacer. Aunque antes de eso hay que preguntarse si todo es igual de importante, y la respuesta, es la misma para todo el mundo: No. Unas personas les darán más valor a unas cosas u otras, pero todo el mundo tiene sus necesidades en distintos grados. Dejo aquí el tema, porque hay muchos libros de autoayuda y muchas webs dando consejos y diciéndote cómo establecer prioridades. No es ese el propósito de este post. Aquí sólamente pretendo explicar cómo lo veo yo en mi caso particular.

Procesador de 8 núcleos: Instalarse en la multitarea.

No veo otra opción de sacar partido de las 24 horas del día que la multitarea: Escuchar podcasts de camino al trabajo. Ver series a trozos: poniendo netflix 30 segundos mientras coges el ascensor. Madrugar para desayunar con los apuntes delante y llevarse los apuntes para aprovechar la pausa del almuerzo. Cantarle a tu hijo con la guitarra se convierte en práctica y tiempo de calidad. Escuchar y cantar con él la versión de Playing for Change de What a Wonderful World, que es una lección de igualdad, de lo maravilloso que es el mundo (y de la necesidad de cuidarlo), de la alegría de vivir, de ritmo y percusión, de mostrar nuestros sentimientos… mientras imprimes unos apuntes, con cuidado de que la doble cara salga bien. Aprovechar el tiempo que estás sólo en casa para hacer cosas que no podrás (o no querrás) hacer cuando lleguen los demás, etc.

Lo importante:

Darle sentido a la vida. Llenarla de momentos. Cantar. Educar en valores. Ser feliz en el presente, con lo que se tiene, pero no dejar de plantearse cómo habrá sido nuestro paso por el mundo cuando llegue el temido momento de dejarlo.

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