Con esta entrada comienzo una serie de entradas sobre astronomía, encaminadas a proponer alguna actividad para toda la familia. Para poder realizar las actividades, es importante tener unos conocimientos previos, que son el objeto de las primeras entradas de esta serie. Dedicaremos esta primera entrada a hablar sobre los movimientos de la Tierra más importantes, ya que son la causa de gran parte de los movimientos aparentes que observamos en los astros, especialmente del Sol.

Traslación: El movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

Gracias a Kepler, sabemos cómo se mueven la Tierra y los demás planetas alrededor del Sol (y gracias a Newton sabemos, además, por qué). La Tierra, al igual que los demás planetas, se mueve en órbitas elípticas alrededor del Sol, que está situado en uno de los focos de la elipse. Es importante señalar que ninguno de los planetas presenta una gran excentricidad en su órbita. Es decir, que las órbita son casi circulares, a pesar de que las solemos ver representadas como elipses muy achatadas.

Este es el movimiento que denominamos traslación y dura un año o, más concretamente: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45 segundos. Ese exceso es el que da lugar a los años bisiestos.

Traslación-de-la-Tierra

Ahora viene lo interesante: La órbita determina un plano llamado plano de la eclíptica, siendo la eclíptica la línea en torno a la cuál se producen los eclipses y que resulta de la intersección del plano de la eclíptica con la esfera celeste, que es una esfera imaginaria que rodea la Tierra y sobre la cual se mueven, aparentemente, todos los astros. (Hablaremos de la esfera celeste en la próxima entrada).

Espero no haber perdido a nadie por el camino, no quería que las explicaciones fuesen muy largas y tal vez, condensándolo todo tanto, resulte confuso. Si surge alguna duda, podemos aclararla en los comentarios. De todas formas, lo único realmente importante es que nos planteamos un modelo en el que el Sol está fijo y la Tierra gira en órbita elíptica a su alrededor.

Rotación: El movimiento de la Tierra sobre sí misma.

Además de moverse alrededor del Sol, la Tierra gira sobre sí misma una vez al día. Lo que más nos interesa de este movimiento es que el eje de rotación no es perpendicular al plano de la órbita, si no que está inclinado unos 23º 27′ con respecto al mismo. Esa inclinación, al mantenerse constante durante toda la órbita, provoca que la trayectoria aparente del Sol y la altura máxima que alcanza el Sol sobre el horizonte cada día, varíe a lo largo del año. Esa variación es la responsable de las estaciones. Desde pequeños aprendemos que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste, pero eso sólo es cierto dos días al año: en los equinoccios. El resto de los días lo hará por un punto situado más al Norte (verano) o un punto más al Sur (invierno).

Movimiento-aparente-sol

Si bien, la inclinación del eje de la Tierra es lo que más nos interesa ahora mismo, es interesante también señalar un detalle que puede ser sorprendente. Debido a esos cambios en la declinación del Sol (la distancia angular entre la posición del Sol y la eclíptica) los días solares no tienen siempre la misma duración. Eso lo sabemos todos, ya que estamos acostumbrados a que en verano amanece más temprano y anochece más tarde que en invierno. Pero la cuestión es que el tiempo regulado con horas iguales de 60 minutos, es bastante reciente. Antiguamente se usaba el Sol para dividir el día en 12 horas en relación a la salida y la puesta del Sol. Así, las horas no tenían una duración fija, sino que las horas eran más o menos largas si se trataba de un día en verano o uno en invierno. Ni siquiera en el mismo día tenían la misma duración si nos encontrábamos a distintas latitudes. Lo que se hizo fue inventar un Sol ficticio. Un Sol de movimiento constante y regular. Es lo que se conoce como “Sol medio”.

Otra opción hubiera sido elegir otro punto de referencia en lugar del Sol, por ejemplo, las estrellas. Si nos fijamos en una estrella determinada, aproximadamente cada 24 horas, volverá a pasar por la misma vertical. Pongo aproximadamente, porque en realidad serían 23 horas y 56 minutos. Además, el año tendría un día más. Esa medida del día es lo que se conoce como día sidéreo.

En la siguiente entrada trataremos las coordenadas astronómicas, para aprender a situar los astros en el firmamento. Será la entrada con un contenido más matemático, pero espero hacerla accesible y comprensible a todo el mundo.

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